TOXINA BUTOLÍNICA (BOTOX)
Si hay un tratamiento dermatológico que ha revolucionado la dermatología estética en los últimos años es la utilización de la toxina botulínica (BOTOX) con muy pocos pinchazos y un minimo riesgo, conseguimos que nuestra cara luzca más joven, menos cansada y evita también la formación de las temidas arrugas de expresión.
Su uso se ha extendido a combatir el exceso de sudoración (hiperhidrosis) en axilas, palmas de las manos y palmas de los pies. Es un tratamiento sencillo, rápido, no invasivo y poco doloroso. En menos de media hora el paciente ha terminado el procedimiento y se libera de la molesta sudoración. La duración media del efecto puede durar meses, incluso un año.

